Más actitud por favor
No puede ser que Román Montañez nos meta un triple a falta de un segundo en el reloj de posesión. Vale que haya sido una castaña, pero no estuvo del todo bien defendido. Esa jugada define perfectamente el partidito que se han cascado los pupilos de Txus Vidorreta. El Manresa se ha impuesto con lo que vulgarmente se conoce como “huevos” por 62 a 57.
Tercera derrota consecutiva de la temporada liguera y cuarta en total. Cagómetro disparado, con cuatro fechas en el calendario que nos meten el miedo en el cuerpo: Real Madrid en casa, a remontar contra el Donetsk y viajes consecutivos a Donosti y Sevilla. O la actitud de este equipo cambia o haremos un principio de temporada que quizá sea un lastre para este curso entero.
Porque al equipo le falta actitud. Hay momentos durante los partidos que parece que bajasen los brazos. Esto es algo que se lleva adoleciendo desde que debutamos en la segunda mejor liga del mundo. Hay un cuarto que se nos olvida jugar a baloncesto. El pasado día contra los ucranianos metimos solo 6 puntos. Esta mañana han sido 9. Luego tenemos que hacer la monumental para sacar el partido adelante. Y claro, no lo conseguimos.
Si bien es cierto que hoy el equipo ha dado una cara más afable que el pasado martes, el Manresa, con poquito, lo ha sabido contrarrestar. Con Mumbrú tocado debido a su fascitis plantar, el resto del equipo no ha sabido compensar sus puntos. Solo Javi Rodríguez y Blums han estado medianamente acertados en el tiro. Alarmante también el bajo estado de forma de Marco Banic. Durante el europeo de Polonia dije que le veía pasado de forma. Lo sigue estando. Tiene más culo que Jennifer López. Urgen sesiones de biomanan para recuperar a uno de los mejores cuatros de liga. Volverá.
Jerome Moiso, también tocado ha estado como la camiseta del equipo en el día de hoy: gris. Se está ganando el mote de “agridulce” Moiso: lo mismo te da una de cal como una de arena. Javi Salgado (que las sigue metiendo cuando hay que meterlas) no está en un buen estado de forma y se nota en la dirección que, afortunadamente, hoy no ha estado tan tan mal como otros días gracias al base de Porriño. Warren aun sin ritmo, se le espera como agua de mayo en la anotación. Y es que el americano está siendo otra clave de este mal arranque. Supuestamente, Chris es el responsable de anotar y no está anotando. ¿Markota?, igual gracias. Yo al croata le tenía viendo vídeos de Felipe Reyes durante toda una semana, como en “La naranja mecánica”. Y es que con sus 2.10 y su manita, le faltan muchísimos fundamentos baloncestísticos a adquirir.
Cierro la entrada de hoy con Ronny Seibutis. Inexplicable por qué juega tan poco ni por qué ese cambio a falta de 2 minutos por Paco Vázquez, jugador que debería estar para 5 minutitos en el segundo cuarto (he sido bueno con él). En la temporada más ilusionante de nuestra historia, estamos logrando desilusionarnos a marchas forzadas. Mi pronóstico sigue siendo que ganaremos al Madrid, remontaremos el vuelo contra el Donetsk y ganaremos uno de los dos partidos de fuera. Pero habrá que cambiar la actitud.

Muchos partidos en uno
Nos ha pasado lo mismo que en la última visita que hicimos a la cancha vitoriana. Seguro que aquel partido del mes de mayo fue mejor que el de hace unos minutos donde las imprecisiones y los fallos por parte del equipo de Txus Vidorreta han sido los protagonistas para acabar finalmente con un marcador que hace justicia a la superioridad del Caja Laboral (85-76).
Pero vayamos poco a poco, ya que el partido ha tenido varios sub-partidos. El primero de todos, el disputado durante el primer cuarto en donde los vitorianos literalmente nos pintaron la cara. Un espléndido Mirza Teletovic se merendó con patatas (y nunca mejor dicho) a un horrible Damir Markota que si no fuera por su buena manita hubiera hecho un partido desastroso. Y si el otro día ensalzábamos a Jerome Moiso, hoy mejor no recordamos su actuación. Bien es cierto que las dos tempraneras faltas que le han pitado han limitado mucho su juego, pero a un hombre de su experiencia se le presupone que no volverá a cometer fallos a la hora de defender. Y no ha sido así.
Comienzo del segundo cuarto y nos tiramos unos 4 minutos anotando únicamente un par de canastitas. Excediéndonos en el tiro de tres (tónica mantenida durante todo el partido), presentamos un bagaje paupérrimo para ganar en todo un Bruesa Arena. El testigo de Teletovic lo cogió un debutante Lior Eliyahu que debido a la torrija que todavía tenía Markota aprovechó sus minutos en pista. Afortunadamente el BBB supo aguantar el tirón gracias a la dirección de Javi Salgado, llegando al descanso con una desventaja de 9 puntos.
El tercer cuarto es donde dominamos y donde reside la clave del partido. Un sensacional Alex Mumbrú (que ya lleva dos partidos buenísimos) jugando por dentro, acompañado del “show de Blums” y de vez en cuando de Markota nos hizo soñar con el partido llegando a estar 3 abajo y con posesión que acabo en una algo alocada bandeja del letón Blums. Es aquí donde me acordé de los play-off del año pasado. En ambos partidos, desaprovechamos las oportunidades para meternos definitivamente en el partido y dejar así de hacer la goma. Son esas canastas las llamadas “psicológicas” que hacen que subas un punto tu intensidad defensiva. Durante el tercer y último cuarto ha habido varias jugadas (un triple del campeón del mundo fallado que nos hubiera puesto a 4, pasos de Moiso, pérdida de balón de Markota) que de haber acabado en canasta el resultado final hubiera sido mucho más ajustado.
De cuatro cuartos jugados les hemos ganado dos, hemos empatado el último y nos han barrido en el primero. Esta es la lectura que hay que hacer en un mal partido de los hombres de negro. La baja de Warren no es excusa ya que salvo Mumbrú y Banic (ya dijimos por aquí que volvería, auguro titularidad el sábado) el resto ha dejado mucho que desear. En mi opinión, tampoco Blums ha estado fino. ¿Y el resto que no he mencionado? Definitivamente, no han saltado a pista. Entre seis jugadores suman uno de valoración. Pero bueno, nos queda el consuelo que durante tres cuartos hemos competido de tú a tú con el tercer miura de la liga.

Y a un 70%
Llego a casa del BEC con la sensación ya sabida de que este año nos lo vamos a pasar francamente bien. El Bizkaia Bilbao Basket se ha impuesto con más comodidad de la que dice el resultado al CB Granada (74-63). Los hombres de negro nunca se han visto amenazados por unos andaluces a los que, aunque sea demasiado pronto para juzgarles, les auguro sufrimiento esta temporada.
El partido ha venido a confirmar el buen hacer de la directiva durante el verano. Este equipo tiene muchísima calidad en ataque y buenas aptitudes defensivas heredadas de otros cursos siendo la única pega la irregularidad durante el partido. Pero nada preocupante que no se solucione con el tiempo.
Después de un mal inicio debido a la inoportuna lesión de nuestro anotador Chris Warren (esguince fuerte, mínimo un par de semanitas en el dique seco) y gracias a un espléndido Jerome Moiso el BBB consiguió una renta de 7 puntos que consiguió mantener hasta el final sin grandes esfuerzos. Como ya he dicho, a mí el Granada no me ha gustado en absoluto. Su (en teoría) buen perímetro exterior formado por Rannikko, Hunter y Joe Ingles ha jugado demasiado precipitado y sin tener las ideas demasiado claras. De no ser por Pablo Aguilar (aquí hay ala-pívot para diez años) y el recién bautizado “Jimmy” Hendrix el resultado hubiera sido mucho más sangrante.
Pero pasemos a los nuestros. Con la baja de Warren, la aportación del campeón de Europa Alex Mumbrú pasaba a ser determinante. Y así ha sucedido. Jugando siempre para el equipo, ha conseguido meter sus puntos además de dar muchas asistencias y capturar buenos rebotes. Me ha encantado Alex, que ha sido protagonista en los mejores minutos del Bizkaia junto con la muy buena dirección de Javitxu Salgado. El muchas veces criticado capitán del Bilbao Basket siempre está ahí cuando se le necesita. Este año jugará mucho mejor al tener otro gran base a su vera. No llega a ser Marcelinho, pero Javi Rodríguez poco a poco va entrando en la dinámica que le exige Txus Vidorreta.
Aunque si con algo soñaremos hoy los aficionados del Bizkaia Bilbao Basket es con Moiso. La palabra que mejor define su juego es “sobrado”. Ha hecho 20-8 para un total de 25 de valoración con la gorra (y con un mate espectacular). Las posibilidades que tenemos con este “bicharraco” en cancha son infinitas. Algo más flojo atrás ha dominado el aro rival como lo hacía Shaq en el Staples. ¿Y dónde está Banic? Aun no he nombrado a nuestro mejor hombre porque no ha hecho falta. Aprovechando a la perfección sus balones (como siempre), está todavía en un segundo plano y un puntito por debajo de su capacidad. A capitulo personal, creo que no ha venido muy “fino” del Eurobasket y Txus le está “castigando” dejándole más minutos en el banquillo. Volverá.
Por último, comentaba a mis amigos que si conseguimos que Markota y Seibutis exploten y hagan minutos de calidad saliendo desde el banquillo tendremos un equipo difícil de parar. Al croata se le ve más enchufado que el año pasado, pero al lituano le veo algo descolocado. Como si estuviera buscando su sitio en este nuevo equipo. No pasa nada. Como dijo Alex Mumbrú “aún estamos a un 70% de nuestras posibilidades”.

“Election” de Sitges
Demasiado tiempo de inactividad para alguien que se pretenda llamar periodista. Pidiendo disculpas vuelvo a donde debo. Retorno para hablar de cine, de donde no debería salir (aunque no pueda evitarlo). Hoy, voy a hablar de “Election”. Y es que, en una semana en la que el festival de Sitges ocupa portadas, he querido referirme a una de las galardonadas en el 2005. Este film, con el que Johnnie To consiguió el galardón al mejor director, además de estar nominado en Cannes, es uno de los mejores ejemplos de cine y mafia. Se vende como la respuesta oriental a “El Padrino”. Al igual que la mítica historia de Coppola, “Election” tiene continuación, aunque sólo una. Todo amante del cine debe ver este trabajo. El esplendor con el que Johnnie To resuelve escenas con un gran número de personajes es digno de mención. Las coreografías de las escenas de acción (sin olvidarnos del ya legendario plano secuencia de “Breaking News”) rinden a un alísimo nivel. Encuentro en el cine oriental algo que me cuesta percibir en el cine americano en los últimos tiempos. Y curiosamente, lo digo haciendo referencia a uno de los autores asiáticos que más se aproxima al cine estadounidense en su estilo. No se la descarguen y véanla en un televisor grande, porque al cine llegan tarde.

Otros 3 puntos para seguir como en los viejos tiempos
El Athletic ha vuelto a colocar su nombre en la cabeza de la tabla junto al de los otros 2 grandes de nuestro fútbol a base de buen juego, goles y un estado de forma un punto superior al de sus rivales en estos primeros compases de campeonato. La última víctima ha sido el conjunto de un viejo conocido de la parroquia bilbaína, el Villarreal del Txingurri Valverde, que se presentaba en la Catedral con 2 empates en las dos primeras jornadas y con ciertas dudas en cuanto a su juego tras la exigua victoria europea frente al Levski.
Los rojiblancos, un equipo lanzado al ataque y espoleado por un Fernando Llorente enrachado, arrancaron los primeros aplausos de la Catedral al poco de empezar el choque y de la mano de Igor Gabilondo que enviaba fuera por poco un centro de un enchufadísimo David López. Con ambos jugadores frescos y dando descanso a los a priori titulares Susaeta y Muniain, el Athletic generó peligro por ambas bandas y especialmente a balón parado, faceta en la que hicieron olvidar la ausencia en el once de Fran Yeste.
El primer tanto de la tarde lo ponía Fernando Llorente tras imponer su físico a la defensa castellonense rematando en el área chica un balón templado por David López. El dominio de los bilbaínos era absoluto y sólo un muy acertado Diego López destacó en las filas de un submarino desbordado por la comodidad con la que llegaban los de casa y que tuvieron en las cabezas de Toquero y Gabilondo la oportunidad de ampliar el resultado.
Sin embargo, el 2º tanto lo firmaría de nuevo Llorente que tras embolsar con el pecho (bien es cierto que en posición dudosa) ponía con tiro cruzado nuevamente el balón en el fondo de las mallas. Poco después, Gabilondo de falta superaría la barrera pero se encontraría con un nuevo paradón de el excanterano madridista evitando así un resultado demasiado abultado que por otro lado no habría sido injusto.
En la segunda mitad y ya con Ibagaza fuera del terreno de juego por lesión, el Villarreal se atrevió a tomar la iniciativa y de la mano de Cazorla y Joseba Llorente consiguieron llegar con más peligro a la meta de un prácticamente inédito Iraizoz. Sería precisamente el ex del Valladolid el que al segundo palo cediera atrás para que Cani metiera el miedo en el cuerpo a los de casa antes de que Javi Martínez rematara con garra un córner desde la izquierda que devolvía la tranquilidad a los de Caparrós y que acabaron sufriendo más de la cuenta.
Tras los cambios de Yeste por un renqueante Javi Martínez y el debut de Aketxe que entró en sustitución de Llorente, los bilbaínos cedieron definitivamente el mando del partido a un Villarreal que acabó mejor de lo que empezó tras la entrada de Nilmar pero para el que no fue suficiente que Cazorla acortara distancias a 6 minutos del final.
Así pues, el balance rojiblanco no podía ser mejor:9 puntos de 9 que le colocan en los puestos de honor y que demuestran lo avanzado de la puesta a punto de un equipo que lo pasó mal en agosto pero que está trabajándose una renta de puntos importantes para pasar los menores apuros clasificatorios posibles a final de liga. Al Athletic le espera el miércoles en el archipiélago canario un recién ascendido pero, mientras tanto en Bilbao, se siguen con las cuentas: faltan 36.
¡Zorionak Campeones!
Sobran las palabras para describir a esta selección así que no lo voy a hacer. Los que amamos el baloncesto tenemos páginas y páginas de periódicos, especiales en la televisión y opiniones en internet de todos los tipos como para que yo ahora, que acabo de llegar, diga más o menos lo mismo: Que somos buenísimos, que la reacción ha sido a tiempo, que nadie nos para, que desde la defensa se ataca mejor bla bla bla bla.
Desde mi versión original siempre se ha apostado por esta selección. Ahora, muchos de los periodistas de renombre que escriben columnas en afamados periódicos se vuelven a subir al barco de la victoria y miran para otro lado amparándose en “lo bueno” de las críticas. Yo he leído que Scariolo, para mí el entrenador que mejor prepara los partidos (quizá junto con Txus Vidorreta), debía abandonar el barco y que no tenía ni idea de llevar un equipo tan laureado y con tanta calidad. Sé que es ventajista hablar de esto ahora que ya somos campeones, pero desde aquí nos hemos ganado la licencia ¿no?
Cuán típico es criticar a la gente que nos hace felices. Cuando Nadal cayó en Roland garros, cuando se perdió la ConfeCup, la plata de Madrid, la vuelta de Induráin…que Dios pille confesado a Alberto Contador en el momento en que falle el primer Tour. Somos así y quizá sea esto lo que nos ha llevado a colgarnos el oro ayer en Polonia. Pasionales para bien y para mal. Y cuando suena la flauta (como ha pasado con esta generación de jugadores que son una maravilla) de repente todo el mundo empezamos a tocar melodías preciosas.
Aun recuerdo mi primer Eurobasket. Fue la plata que España consiguió ante la todopoderosa Italia de Gregor Fucka y Carlton Myers. El resultado de ese partido, 64-54, es engañoso ya que recuerdo que España no tuvo nada que hacer. En Aquel entonces estaban Alberto Herreros, el gigantón Dueñas, Roger Esteller, Nacho Rodilla, Alberto Ángulo y el que ahora es hermano de Felipe Reyes, Alfonso Reyes entre otros. Esa selección me maravilló. Me parecían que eran buenísimos. Me fascinaba contar con tres bases como el mencionado Rodilla, Nacho Rodríguez o Iván Corrales. Pues si esos 12 hombres (que sin ellos no se hubiera llegado tampoco al nivel que hoy estamos dando) tendrían ahora su mejor edad todavía perderían de 30 contra los Golden Boys. El salto cualitativo ha sido exponencial.
Al mismo tiempo que veía con mi padre cómo Fucka nos destrozaba el aro, él me explicaba lo difícil que era llegar a una final así relatándome la plata en Los Ángeles 84 y asegurándome que nunca se podría competir con Rusia o la por aquel entonces Yugoslavia. Que era imposible, que no teníamos infraestructura ni mentalidad suficiente para plantarnos en una final y ganarla. Mi padre, pobre de él, había vivido en tiempos donde España deportivamente hablando solo destacaba el ciclismo con Perico Delgado y Miguel, más lo que aportaron Ángel Nieto y Santana. Para los de su generación era impensable ganar 4 Roland Garros, Wimbledon, Australia, Mundial y Europeo de baloncesto, mundial de balonmano, Eurocopa de fútbol, dos mundiales de F1 y un largo etcétera de logros conseguidos y que llegarán.
Y lo mejor de todo, que esto del basket tiene relevo. Cada vez hay más afición en España (que siempre ha sido el segundo deporte del país, por mucho que Lobato se empeñe en decir lo contario), se juega más, hay más infraestructuras, más técnica, más táctica…muestra de ello son las 7 medallas que hemos conseguido en categorías inferiores. Y mucho ojito con las chicas, que vienen para igualar lo de los chicos. Se las espera, desde luego. Y no tengo ninguna duda en que lo lograrán.
¡¡Por cierto!! Sin volver a ser ventajistas, a capítulo personal digo que el mundial de Turquía del año que viene será muchísimo más difícil que estos 4 últimos años. Y no solo porque USA vaya con sus estrellas. Todos tendremos un año más y la generación del 90 deberá empezar a tomar el relevo. ¿Y Pau Gasol estará? By the way, volvió a ser MVP. Qué equipazo, señores, qué equipazo.
No quería abandonar el Eurobasket (la próxima vez que escriba será sobre la apasionante temporada ACB que nos espera) sin mencionar especialmente a Serbia. Qué país. Hay que santiguarse baloncestísticamente hablando. Por más que sigan empequeñeciendo su territorio, siguen llegando a finales. Nuestro pronóstico era que de aquí a unos años serán muy peligrosos. Nos reafirmamos. Qué bárbaros.
Frère Jacques, Frère Jacques, Dormez-vous? Dormez-vous?

Día D, Hora H. Todo lo que se ha hecho hasta ahora no servirá para nada. Si juegas bien lucharás por las medallas. Si lo haces mal, te vas para casa oliendo a fracaso. España nunca hubiera querido a Francia en cuartos de final, pero Francia ni se imaginaba enfrentarse a España en esta ronda. Nosotros tenemos canguele (el justo y necesario) pero ellos lo tienen mayúsculo.
Francia viene invicta y jugando un buen baloncesto. Rápidos al contraataque y muy físicos, cuando Tony Parker está en cancha parece que todos se multiplicasen por 6. Hasta Ronny Turiaf las enchufa, jugador vulgar donde los haya, pero muy peleón, muy machacón, muy Felipe Reyes. Se las verá con Pau Gasol y con Marc Gasol. Al primero le conoce ya que estuvieron juntos en Lakers y sabrá que es muy difícil pelear con E.T., pero al resto les va a dar el partido. No nos va a dejar ni respirar.
Francia viene de muy atrás. Mientras nosotros jugábamos amistosos desde el 13 de Agosto (que tras este Eurobasket queda claro que es tontería tanto tiempo de preparación) ellos ya jugaban partidos oficiales a modo de preeuropeo. Físicamente, tienen un puntito más y tácticamente también. Hasta Boris Diaw parece que hace caso a lo que le dicta el entrenador. Irregular con su selección, intercala partidos brillantes con auténticos bodrios ¿Qué hará contra nosotros? Veo a Mumbrú como vital. Él, junto con un denostado pero aclamado por el público Victor Claver, son los únicos 3-4 que pueden defenderle con ciertas garantías. Yo confío en que Alex hará un buen papel. Como la selección, está yendo de menos a más.
Muchísimo cuidado con el balance defensivo. Como ya he dicho, son balas a la contra, especialmente Nicolas Batum. De brazos rápidos y potencia física descomunal, titular en los Trail Blazers de Rudy, defiende duro para salir escopetado. En carrera es muy difícil pararle, con lo que habrá que estar muy atento a las pérdidas de balón. Si evitamos que corran y no hacemos estupideces en el pase (esta va para ti, Ricky) nos llevaremos el partido. Porque detener al novio de Longoria, con el nivel que han demostrado los tres bases, se me hace imposible. Mejor centrarnos en el resto.
¿Qué pasará? En mi porra pongo que España ganará de 8. ¿Y vosotros? ¿Seguís en el barco?

Invicto, imbatido y a 3 puntos menos de la permanencia.
0 goles en contra, 2 a favor (uno de los cuales en propia meta) y 6 puntos son los números de un Athletic que empieza la liga con dos victorias consecutivas por primera vez desde mediados de los ‘90 y consiguiendo mantener la puerta a 0 en los dos primeros partidos de liga algo que no lograba desde el año ‘88. Atrás parece quedar la fragilidad defensiva mostrada por los rojiblancos en una pretemporada en la que si algo se ha echado de menos es precisamente contundencia en la zaga.
Así, el Xérez se estrenaba en la mejor liga del mundo en el entorno festivo de Chapín y ante un clásico del campeonato que acabó por hacer valer su condición de histórico cobrándose en tierras gaditanas la segunda víctima de la temporada.
El choque, que comenzó con un dominio local por momentos alarmante puesto en evidencia con un peligrosísimo disparo de Armenteros que atajó Iraizoz, se vio marcado por el riguroso penalti señalado por Ayza Gámez que Javi Martínez no acertó a transformar ante Renan y que convierte al de Ayegui en el enésimo jugador rojiblanco en haber fallado un penalti después de los Iraola, Yeste, Llorente y compañía. Con ello se pone de manifiesto el gafe (o desacierto) histórico de los de Caparrós a la hora de transformar penas máximas.
Tras el penalti, el Athletic retomó las riendas del choque buscando persistentemente a un cada vez más entonado Fernando Llorente y al en todo momento incisivo Markel Susaeta. Suyo fue por cierto, el centro que no acertó a despejar David Prieto y que se acabó alojando en el fondo de la portería de Renan y que sería a la postre el único en iluminar el marcador.
Con el Xérez perdiendo y acusando el golpe se llegó al descanso tras el cual el ‘Cuco’ Ziganda optó por dar entrada a Viqueira que devolvió el canguelo a los bilbaínos en el minuto 51 con un fuerte remate que se marchó fuera por poco. Sin embargo, los cambios de un intermitente De Marcos y de Toquero que supusieron la entrada de Gurpegi y Muniáin equilibraron el choque inevitablemente antes del asedio final de los andaluces que acabaron con 10 por expulsión de Mendoza tras la fuerte tarascada que atizó a Muniain.
Al final el resultado refleja un poco la situación de ambos equipos: al Xérez le cuesta y le costará hacer goles y empezar en la zona baja supone un lastre añadido a dicha realidad, mientras que el Athletic afrontará el partido de la Europa League con la tranquilidad de haber hecho los deberes en liga sumando los puntos contra los clubes que hay que sumarlos. Lo dicho: ya sólo faltan 39 y a pensar en el Austria de Viena.


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